«Tiempo después» de Cuerda, ni amanece ni leches

Es difícil armar un texto coherente con la herida todavía abierta de haber visionado recientemente “Tiempo después” de José Luis Cuerda, así que aprovechando que no tengo ni idea de cómo se llama el río que atraviesa Albacete, o si hay río, y que esta sección es el “tomanotas” haré una serie de comentarios deshilachados que quizá crezcan con el tiempo en Twitter. O quizá no. A saber. Veremos hacia que mar nos conduce este asunto.
También se hace saber que algunas de los comentarios son ocurrencias, que no ideas que quizá un día Mr. Cuerda nos deje hacerle en persona. Aún no andamos en tratos.
Vamos a ello:

  • Ni Amanece ni hostias.
  • Tiempo Después está hecha con ansia viva. Y más porque no cogía.
  • Al que se inventó lo de la segunda parte de Amanece que no es poco todavía están rehidratando el cerebro.
  • Tiempo después, habrá que volver a verla. O tiempo antes.
  • Al salir de la sala se oía decir que Cuerda siempre hace lo mismo. Menos mal. Ya hay demasiados gilipollas en el mundo.
  • Las películas de Cuerda son como el atascaburras siempre necesitan una segunda digestión.
  • El pueblo es gris o marrón, menos si eres el Lenin del asunto. Entonces puedes llevar mono azul mucho más obrero.
  • El rey es americano o no será. El mechón rubio y el séptimo de bastos no son una pista.
  • El almirante tiene que ser siempre argentino. El acento, el bigote y el uniforme blanco siempre acojonan.
  • El único guardia civil que puede ir sólo es San Pedro. Una aparición en esa cama habría sido gloriosa.
  • Cuando veas las barbas de tu vecino pelar no pongas el limón a exprimir.
  • Los espías de la torre se distinguen porque llevan corbatas proletarias.
  • Los jóvenes ya se aburrían antes de los móviles, aunque entonces era un rollo más kantiano.
  • Como la filosofía se ha eliminado por decreto se pueden hacer citas impunemente. Total, nadie se va a enterar.
  • Igual que amanece anochece.
  • Ni plásticos ni petróleo. Por ahí va la evolución.
  • El kirikiki siempre es un salvoconducto al amanecer. Aunque ya no haya ni pájaros en el mundo.
  • Cada día andamos más desérticos y más dispuestos al suelo.
  • Siempre he pensado que todo estaba dicho en Amanece que no es poco. Tiempo después he descubierto que quedó algún fleco suelto.
  • A nadie le importa quién es el culpable. Lo importante es que quede un ahorcado bonito.
  • Fui amenecista con efecto retardado. Tiempo después soy más del apocalipsis.
  • Vender limonada no es siempre una buena idea para empezar una revolución.
  • La poesía sigue siendo un acto subversivo para quien tiene la navaja al cuello.
  • Hay tres iglesias, una por cada esquina del triángulo.
  • Las ovejas andan más sueltas que el rebaño.

Continuamos en @eltomanotas con #TiempoDespués

Imagen: Quijote de Saura sobre fotograma de Tiempo Después

Una respuesta a “«Tiempo después» de Cuerda, ni amanece ni leches”

  1. […] artículo fue publicado originalmente en Espacies el 1 de enero de […]

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