Ilustrando al monstruo. Exposición Beyond the Filthy From en la sala ACUA

Casi noventa años después, todos somos capaces de imitar los andares del Frankenstein a lo Boris Karloff. Cara pálida, cabeza plana y tornillos en el cuello. Un monstruo bueno que ofrece su mano protectora a las niñas, al mismo tiempo que se muere de miedo perseguido por unos adultos malos con antorchas. Poco más sabemos ya del monstruo creado por un Frankenstein adulto. Del joven podemos ponerle alguna pincelada más. Ese icono creado por el Hollywood de los años treinta apenas es una centésima parte de lo que podemos encontrar en la exposición “Beyond the Filthy Form” que estos días puede verse en el sala ACUA de Ciudad Real.

Tampoco supone mucha referencia en estos tiempos neotodo hablar del moderno Prometeo, pues hace tiempo que nos robaron las referencias clásicas para hacer hueco a las nuevas mitologías de Netflix.

Abrir la puerta de la sala ACUA supone sumergirse en mil maneras de interpretar la figura de la criatura de Frankenstein, descubrir mil ríos subterráneos que la recorren y que cada cierto tiempo emergen transformados. Es la misma historia una y otra vez que como una pesadilla colectiva recurrente vuelve a aflorar. Cada época tiene su Frankenstein y su criatura, sus miedos y sus listillos dispuestos a apostar fuerte. En esta exposición podemos encontrar las ilustraciones de aquellos que pusieron cara a los miedos de su época. Desde la primera edición anónima de la obra en 1818 a los trabajos recientes de Elena Odriozola o del steampunk en el que nos vemos reflejados, pasando por una inquietante edición en la que sustituyeron el retrato de la criatura por paisajes bucólicos y que mantiene todo su aterrador sentido. Doscientos años de miradas diversas y complejas que contradicen la mirada simplista de Hollywood.

Resulta clara la línea que nos conduce hasta la actualidad para preguntarnos sobre los peligros de una ciencia contemporánea que cada vez se encuentra más cerca de la creación. Una mirada que nos lleva a preguntarnos por la propia esencia del ser humano en un mundo de inteligencias artificiales, que ha perdido casi por completo el concepto de lo divino y que nos interroga directamente por el sentido de la conciencia o de la posibilidad del alma.

Una exposición que nos descubre y que nos abre nuevos caminos y perspectivas como ya ocurriera con otra exposición anterior del Centro de Iniciativas Culturales de la UCLM dedicada a Caperucita Roja. Ambas nos interrogan sobre la perdurabilidad de los grandes mitos y la necesidad de que cada tiempo vuelva a releerlos desde su punto de vista. En este sentido, lo primero que apetece al salir de la exposición Beyond the Filthy Form es acercarse a alguna de las librerías cercanas a por un ejemplar del Frankenstein de Mary W. Shelley y leerlo acompañado de un cuaderno y un bolígrafo para tratar de entender cada uno a su propia criatura. Vale.

La exposición “Beyond de Filthy Form. Ilustrando Frankenstein de Mary Shelly 1818-2018” está comisariada por Beatriz González Moreno y Fernández González Moreno. Han colaborado la Asociación Española de Edgar Allan Poe, la Biblioteca Universitaria de la UCLM, el Vicerrectorado de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, el Centro de Iniciativas Culturales (CIC), el Ministerio de Economía y Competitividad y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Puede verse hasta el 29 de febrero en la sala ACUA de la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real.

 

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