Fizzy Soup en lo alto de la montaña

Este artículo con fotos de Álex Basha se publicó en Nueva Tribuna el 20 de mayo de 2019. Una segunda versión se publicó en la Revista Íkaro (Costa Rica), El Día Digital y Más Castilla-La Mancha.

Dicen que hay un camino mejor, donde el barro no mancha y no quema el sol. Dicen que ese camino es más fácil, pero ese no sería el camino de los Fizzy Soup. No es un grupo al que le guste pisar las huellas que otros dejaron, como tampoco es una formación que se deje etiquetar.

Desde la independencia creativa acaban de presentar su nuevo trabajo “Lo que no se ve”, luchando contra un mercado demasiado acostumbrado a la sopa de sobre, Fizzy Soup presentan nueve temas unidos por un hilo creativo. Tampoco lo han tenido fácil contra el patético moralismo que les ha impuesto Facebook y Spotify, censurando su portada como “no adecuada” y poniéndoles en el cuello la zapatilla del gigante, mientras le seguían cobrando por la promoción al mismo tiempo que los oculta. Creatividad contra un sistema paranoico.

Tocaba presentar lo nuevo en casa y qué lugar mejor que la Sala Directo, que trata de ocupar el trono que dejó vacante la mítica Sala Babylon. El grupo invitado Panic Relief abrió la noche de una manera más que solvente, sorprendiendo y animando a las casi 140 personas que llenaban la sala, y preparándolos para lo que venía después.

Fizzy Soup presentó su nuevo disco ante un público que venía de casa con las canciones aprendidas y con ganas de ser protagonista. Con una sala llena de gente con ganas de divertirse Sonia Martínez, Javier Corroto, Eduardo Martínez y Javier Rostra, que sustituyó en esta ocasión al habitual bajista Carlos Bueno, desplegaron velas para presentar “Lo que no se ve”. Un trabajo en el que todo parece colocado en su sitio para contar una historia. O más bien, muchas. Un trabajo con un sonido propio que ha contado de nuevo con la producción de Iñaki Martínez.

No son los Fizzy un grupo dado a la monotonía, y ayer presentaron un repertorio que es como aquella caja de bombones de Forrest Gump, en la cada canción tiene un regusto distinto, sin perder en ningún momento la unidad creativa. Porque no se limitan a ir colocando una canción detrás de otra sobre el escenario, sino que presentan un espectáculo único en el que se percibe una profesionalidad muy poco habitual en este tipo de grupos.

No vamos a etiquetar cada canción en un estilo, porque sería como encerrarlas en una jaula. Más en tiempos en los que tenemos toda la música; es mejor escucharla y opinar por uno mismo. Basta ver el videoclip de su primer single “Gravity” para darse cuenta que estamos ante algo más próximo al concepto creativo de “Art Rock” que una etiqueta prediseñada. Fizzy Soup ha venido a hacer su movida, no a llevar etiquetas como si estuviera en la estantería de un supermercado.

Había mucho interés por ver cómo funcionaban las tres canciones en castellano incluidas en este último trabajo. Se hicieron esperar, pero junto con las conocidas Far y Blow Up, fueron de lo más celebrado de la noche. Por fin, los muchos seguidores de Fizzy Soup pudieron acompañar a los coros a Sonia y a Javi. Fin de la Montaña e Historias Posibles son dos temazos que ojalá  los impulsen a la primera categoría, esa en la que por sonido, mensaje y actitud merecen estar.

Fizzy Soup actuó el 18 de mayo de 2019 en la sala Directo de Cuenca junto con Panic Relief en la octava fecha de la gira de presentación de “Lo que no se ve” que continuará por Zamora, León o Logroño.

La historia posible de Fizzy Soup

Segunda versión del texto anterior.

En una de sus primera canciones en castellano Fin de la Montaña, incluidas en su tercer trabajo ‘Lo que no se ve’, Fizzy Soup hablan de que hay un camino mejor, un camino donde el barro no mancha y no quema el sol. Un camino que es más fácil, pero que no sería el camino de Fizzy Soup. Un grupo que ha decidido buscar caminos menos transitado y donde las etiquetas sean un intento desesperado por poner nombres que nos ubiquen.

Nueve canciones reunidas en un trabajo cosido por un hilo creativo y argumental alejado de la sopa de sobre industrial a la que tanto andamos acostumbrados últimamente. Un grupo de una creatividad desbordante que cuida los detalles, desde una edición en CD realizada con tinta termocromática a una portada que les ha valido la censura pacata y patética de Facebook y Spotify, que parecen creer que hay que censurar también ‘Lo que no se ve’ por si acaso le diera por enseñarlo. Así andamos, creatividad contra un sistema paranoico que no deja de ver fantasmas desnudos.

Andan estos días presentando ‘Lo que no se ve’ en directo el grupo formado por Sonia Martínez, Javier Corroto, Eduardo Martínez y Carlos Bueno. Este es un trabajo creado desde la necesidad de contar historias desde un punto de vista personal y que cuenta con la producción de Iñaki Martínez.

Fizzy Soup no es un grupo al que le guste la monotonía sino que cada una de sus canciones es como la caja de bombones de Forrest Gump, en la que cada tema tendrá un sabor y un aroma propio sin perder la unidad creativa. El directo de ‘Lo que no se ve’ no se limita a ir tocando una canción detrás de otra en el escenario, sino que presentan un espectáculo muy trabajado tanto en la puesta en escena como en el diseño de luces o el trabajo de sonido.

Cada una de las canciones presenta matices propios que hace que se escapen de la jaula de un estilo con el que etiquetarlas. El videoclip del primer single Gravity nos habla de una manera muy personal de trabajar integralmente la creatividad de este grupo que podríamos catalogar dentro de una manera de hacer propia del ‘Art Rock’. A veces parecen deambular por el post rock o el indie folk, otras creemos verlos transitar por el britpop, pero nunca nos dejan la certeza. Una desnudez creativa sincera por bandera hace que se enfrenten a la música sin la coraza de una etiqueta. Fizzy Soup Fizzy Soup han venido a hacer su movida, más que a llevar etiquetas como si estuviera en la estantería de un supermercado, lo que complica la difusión de su propuesta al mismo tiempo que convierte en fieles a los que caen en la sopa. Como dijo el poeta, siempre faltan soñadores y sobran intérpretes de sueños. Fizzy parecen decididos a explorar nuevos caminos y a soñar. Lástima que haya tan poca gente con ganas de dejarse sorprender.

Este nuevo trabajo incluye por primera vez tres canciones en castellano, Fin de la Montaña, Historias Posibles y Refugio, tres temazos que junto con el single Gravity y las conocidas Far y Blow Up, son de las piezas más solventes de su repertorio en directo. Como dice una de sus nuevas canciones “de todas las historias posibles solo una traía a este lugar, no es una historia perfecta pero es en la que quiero estar”. Ahí parecen querer estar Fizzy Soup en este disco con el que merecerían el derecho a jugar en las grandes ligas.

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