Los indios y los Betrayers

Andaba la tribu reunida frente al fuego de neón en un plácido atardecer de verano, disfrutando de sus melodías y a salvo de los ataques improbables de las alimañas de poliespán que pueblan aquellos cerros. Y así íba pasando la tarde, en un apacible ambiente de cervezas artesanas, sabrosas empanadillas y charlas animadas con los vecinos entre aplauso y aplauso.

Y entonces ocurrió lo improbable. Los indios (o indígenas) allí reunidos abrieron la boca sorprendidos cuando los vaqueros desenfundaron a traición sus instrumentos eléctricos, y hablando en una jerga que sólo entendían los sabios de la aldea, acabaron con la paz y con las sillas. Y como si el más temible de los dinosaurios de plástico cobrase vida y lanzase rugidos terribles, todos se dieron cuenta de la milonga que nos habían contado aquellos que nos dijeron una y mil veces que el rock había muerto.

Dió igual que Aurora y The Betrayers hubieran tocado el día anterior en el Mad Cool. Dió igual que apenas tuvieramos ni idea de dónde habían salido esos tipos. Cuando comenzaron los rugidos, la tribu comenzó a saltar alrededor de la sacerdotisa y el ritual comenzó una vez más.

Hubo quien trató de resistirse buscando los clichés más clásicos, que si esto se parece a lo ya parecido, que si esto se etiqueta así o asá, que si tampoco es para tanto, que si demasiado ruido, que si demasiado poco. Fueron apenas treinta segundos de confusión, porque había llegado el momento del rock y la tribu comprendió que hay cosas importantes que solo se pueden decir gritando. Ni los galos hubieran podido resistirse a Aurora y The Betrayers, así que lo mejor era dejarse llevar.

Cuando terminó el show, muchos pensaron que hacía tiempo que no habían escuchado nada igual y que a lo mejor no es mala idea desempolvar los viejos discos para tomar impulso y saber de dónde venimos, volver a despeinarse y volver a decir algunas cosas importantes a todo volumen.

Hoy volví al lugar donde ayer se reunió la tribu. Aún quedaban restos de la ceniza. Y cuando los dinosauros por fin pudieron despertar, me preguntaron si esos humanos todavía seguían por allí.

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Aurora y The Betrayers actuaron el sábado 8 de julio de 2017 en el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha dentro del programa de Estival Cuenca 2017. Fotografía de Alex Basha

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